lunes, 29 de junio de 2015

No tengas miedo: "Cree solamente"

Miedo Lee en tu Biblia: Marcos 5: 21-43.
Muchas veces nos enfrentamos con situaciones que nos preocupan, nos inquietan, nos asustan. Nos creemos incapaces de superar un obstáculo, nos vemos sobrepasados por una circunstancia determinada. Tenemos miedo. Miedo de sufrir, miedo de perder. Y ese miedo, ese temor, nos paraliza, nos impide realizar aquellas cosas que planificamos, que soñamos, que deseamos. Puede que ese temor nos lleve a no decir lo que pensamos o sentimos, o a no participar de actividades políticas, o culturales, o gremiales, o de otro tipo; a no mostrarnos como somos, por miedo a perder un amigo, o un empleo, o una oportunidad, o por miedo al ridículo o al “qué dirán”.
El miedo siempre nos limita. Nos condiciona, nos disminuye. No nos deja “ser”.
Todo ser vivo que siente miedo busca ayuda, se acerca a quien puede ofrecer reparo, sostén, seguridad. Pero a veces nos parece no encontrar ese apoyo. A veces nos sentimos solos con nuestro temor.
El Señor Jesucristo nos dice: no tengas miedo, cree solamente. La fe nos dará la fuerza necesaria y suficiente para superar el miedo, para evitar que nos inmovilice, que nos deshumanice. Si creemos en Dios, si tenemos fe, podremos enfrentar nuestros desafíos cotidianos con la certeza de que el Señor estará con nosotros, a nuestro lado, para que demos lo mejor que podemos dar.
Confiemos en quien es camino, verdad y vida. Para poder caminar sin miedo, decir nuestra verdad sin temor, para vivir y amar sin cobardía.
Heladio Tron, Colonia Belgrano, Santa Fe, Argentina.

Mensaje del Moderador Oscar Oudri al Papa Francisco el 22 de Junio en Turín

Mensaje que Oscar Oudri, Moderador de la Mesa de la Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata, dirigió al Papa Francisco en la Iglesia Valdense de Turín el pasado lunes 22 de junio.

Queremos en primer lugar saludar al hermano Francisco, representante de la Iglesia Apostólica Romana, cuyo nombre trae a nuestra memoria las orientaciones evangélicas en las que se nutrieron los valdenses y el movimiento franciscano. Al mismo tiempo, saludamos a los hermanos y hermanas en la fe presentes en este acto.
Damos gracias a Dios por la posibilidad que, a través de la acción del Espíritu Santo, nos permite compartir estos momentos para dar testimonio del único Señor.
Nuestra Iglesia Valdense tiene la particularidad de ser una sola iglesia en dos áreas: la italiana y el Río de la Plata. Es en nombre de esta última que hoy estoy acá, para saludar este histórico acontecimiento, que sin duda marca un hito en las relaciones ecuménicas.
Damos gracias a Dios porque quedó atrás el tiempo de las persecuciones que trajo dolor y muerte a nuestras comunidades.
Hoy, el dolor y la muerte siguen presentes en nuestras sociedades. Creemos que, como discípulos de Jesús debemos aunar esfuerzos, para contribuir a modificar esta realidad contraria a la voluntad de Dios.
En el Río de la Plata durante las últimas décadas hemos hecho muchas cosas en común, en defensa de la niñez, juventud y ancianidad, de los pueblos originarios, de las mujeres, en la búsqueda de personas desaparecidas, en contra de las dictaduras y defendiendo la integridad de la creación, luchando codo a codo, aprendiendo del prójimo, sin importar su credo, parar mejorar las condiciones de vida de nuestros pueblos, todo lo cual nos ha fortalecido.
Deseamos que este camino ecuménico que elegimos, esté libre de intereses proselitistas, siempre muy tentadores, que opaquen el testimonio central que nos anima.
Pedimos a Dios que nos ayude en este camino de reconciliación, para cumplir el mandato del Evangelio de Juan: “…Sean uno, para que el mundo crea”.
Sería una gran alegría y bendición para nuestra región Río de la Plata, hermano Francisco, poder realizar un acto similar a este, en algunas de nuestras iglesias reformadas, para el cual queda ya invitado para orar y si es posible, tomar unos mates.

lunes, 18 de mayo de 2015

¡Manténganse unidos!

 tulipanes 
Lee en tu Biblia: San Juan 15:1-8

Es muy común que atravesemos por una situación de ruptura y separación. Con demasiada frecuencia afloran problemas en la pareja, en la familia, conflictos en el trabajo y, por qué no decirlo, también en la comunidad de fe. Es un problema tan antiguo que ya en el relato bíblico de Adán y Eva se muestra como tratamos de culpar al otro por causa de nuestras propias acciones. Una palabra inoportuna, un desaire, una acción ofensiva crea una distancia que después se hace muy difícil de remediar.
No hay soluciones mágicas, ni fáciles… Jesús nos exhorta a mantenernos unidos… ¡pero no a cualquier precio! Un matrimonio que sobrevive por las apariencias; relaciones interpersonales que se mantienen por hipocresía; soportar un trabajo porque se lo recibió por herencia familiar no puede ser aprobado por Dios.
Jesús nos exhorta a mantenernos unidos a Dios a través suyo no por obediencia ciega o sometimiento, sino por amor. Permanecer unido a Dios, no por tradición, miedo, sino por el amor “que es el perfecto lazo de unión” como dice Pablo. Todas nuestras relaciones interpersonales deben basarse en el amor. Solo así podremos evitar las desagradables y empobrecedoras experiencias de la división y alejamiento de los demás. Y, en las situaciones inevitables, el amor nos permitirá intentar la reconciliación a través del pedido o del ofrecimiento del perdón.
¡Oremos a nuestro Dios para que nos permita permanecer unido a él y a nuestros hermanos por medio del amor!
Darío Michelin Salomon, Pastor.